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viernes, 12 de noviembre de 2010

Un hombre disfrazado de radar «fijo-móvil» se «hincha» a poner multas en Narón

La Guardia Civil cree que la parodia -todo un éxito en Youtube- se debe al malestar que causan los numerosos controles en la carretera de Cedeira.







Antes de comenzar, conviene aclarar que en la carretera de Cedeira no hay 
ningún radar fijo autorizado por la Dirección General de Tráfico. Pero sí 
son habituales los despliegues de la Guardia Civil en Castro, tanto con 
controles de alcoholemia las noches de los fines de semana, como con los 
dispositivos móviles de radar para capturar in fraganti a los infractores que
 se pasan apretando el acelerador. Eso sí, un vecino se ha inventado un modelo
 híbrido para que a las autoridades no se les escape ni una. Se trata de un radar 
fijo-móvil. Al menos es como lo presenta el que ha colgado en el famoso portal 
de vídeos en Internet YouTube el primer prototipo, que estuvo en fase de 
pruebas el pasado carnaval en la rotonda de Castro.
El entroido es época de mofa, escarnio y pitorreo. Es el momento en el que los 
vecinos hacen gala de su ingenio para parodiar a las autoridades. Y no queda 
muy claro si lo que se puede ver desde hace unos días en la Red es un hombre 
camuflado dentro de un radar o a la inversa. El caso es que arrancó unas risas 
entre los que presenciaron el momento, y miles de carcajadas desde que se 
puede ver en Internet. Y es que a media tarde de ayer, la página contabilizaba
 casi 15.000 visualizaciones del vídeo. El procedimiento es sencillo, basta con 
currarse un cajón similar al de un radar fijo de carretera, abrirle dos ventanas 
delanteras, las que serían para el sensor de velocidad y para la lente, y ponérselo
 por montera armados con una cámara fotográfica.
El siguiente paso es acudir a una fiesta de disfraces, como hizo el protagonista
 de la peripecia, y demostrar después sus dotes para la ley y el orden 
hinchándose a poner multas.
Claro que hay que buscar un sitio en el que no se altere el tráfico y tener 
sentido común para no deslumbrar con el flash a ningún conductor desprevenido. 
Y el éxito está garantizado. Así se desternillaba de risa el artífice de la grabación, 
que solo acertaba a decir «¡flasea aquí!» en una ocasión para que el radar viviente 
posara para la cámara. Los beneficios de este radar se aprecian en el vídeo. Como 
el aparato tiene piernas, puede orientarse correctamente para enfocar la matrícula 
del coche infractor o incluso seguirlo hasta tener una visión clara. Eso sí, el radar 
está, por el momento, en pruebas, por lo que los cuatro conductores capturados en 
un vídeo de apenas medio minuto no recibirán multa alguna en sus casas. Y es que 
no es más que una broma de la que tienen constancia en el cuartel de Tráfico y que 
desde el cuerpo atribuyen a una parodia del malestar que causan los constantes 
controles en la zona.

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